BLOG DEL RESISTENTE #1 o de Como Empezó Todo
Me fui a dormir siendo estudiante. Me levanto al día siguiente con la llamada de un colega sobre las nueve y media de la mañana y me dice “ Tío!!!! Enhorabuena! Aprobaste Endocrino!!! Ya eres un puto médico!!!!!!!!!”
Y ahí estaba yo. Ya era oficialmente objeto de culto para las vecinas sesentonas de la escalera, el yerno perfecto. Recibiría vales descuento en el súper, el fútbol adquiriría una nueva dimensión desde el palco y las discotecas abrirían su zona VIP a mi llegada.
Aunque abrumado por todo ese mundo de privilegios y placer que me había vendido la tele, empezaba a inquietarme el hecho de: “¿Y eso de médico que es lo que es?”
Porque para ser sincero, el único paciente que yo había tocado hasta entonces era el paciente simulado. Para los profanos os diré que el paciente simulado es un actor contratado por la facultad de medicina, en acuerdo con sanidad de cada comunidad autónoma, para hacer ver que "él" es un paciente y "yo" soy un médico.
La realidad es que él trabaja de 9-13h en una nueva adaptación reivindicativa y futurista de Romeo y Julieta en el teatrucho de al lado. Romeo y Julieta son ahora Ramón y Julio, una pareja gay del barrio Madrileño de Chueca que luchan por ser comprendidos dentro de un espiral de amor y celos.
Y yo soy en realidad un pringao al que intentaron engañar creyendo que aprendería medicina escuchando a loros recitar un libro a las 8 de la mañana o ser un prometedor cirujano aprendiendo a suturar viendo unas diapositivas en el powerpoint.
Y así, generaciones de jóvenes médicos entran un buen día al hospital… quizá un día como hoy.
Quizá justo el día en que tú decides acercarte al servicio de urgencias de tu ciudad porque te has hecho un buen tajo cortando jamón.
Quizá, solo quizá, tú seas mi paciente y yo tu médico. Mi bata y mi fonendo te engañaran como me engañaron a mí. Cogeré con mano temblorosas el hilo de sutura. Me limpiaré el sudor de la frente deseando que, efectivamente, te fijes más en mi bata que en mi cara de preocupación.
Pero tranquilo… hace dos años me pasaron una presentación powerpoint a las 8 de la mañana sobre técnicas de sutura. Y como además has tenido suerte y soy un chico responsable; hace unos meses compré en el super unos muslos de pollo para hacer más real la experiencia de suturar.
Es el futuro de la educación. El autoaprendizaje y los muslos de pollo como elemento de realidad virtual. Tecnología de vanguardia al servicio de los consumidores.
Por cierto… olvidé poner la anestesia. El pollo no gritaba…
Mierda!!! Tú sí, y de que manera!
La herida se cerró, no quedó muy estética, posiblemente se te infecte. Pero no te preocupes… saldrás de esta y la próxima vez lo haré mucho mejor.
5 comentarios
sintu -
Isaac -
P.D. Estás como un tren guapo!!!
cris -
X.Cansecus Viguesus -
Antoine Emile Jean Teyrouz Belliot -